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Las emisiones de GEI se aceleran

Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI), implicados en el cambio climático, han aumentado “a niveles sin precedentes”. Así lo señala “Cambio climático 2014. Mitigación del cambio climático”, el más reciente informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el equipo internacional de científicos auspiciados por Naciones Unidas contra este problema ambiental.
Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero han aumentado “a niveles sin precedentes”, según el IPCC
El documento, elaborado por 1.250 expertos internacionales y aprobado por 194 gobiernos, indica que las emisiones aumentaron con más rapidez entre 2000 y 2010 que en cada uno de los tres decenios anteriores. Ottmar Edenhofer, uno de los tres copresidentes del Grupo de Trabajo del IPCC, afirma que “la ciencia nos transmite un mensaje claro: para evitar interferencias peligrosas en el sistema climático, no podemos seguir con el statu quo”.
El año pasado, los científicos alertaban de que la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera superaba por primera vez, desde que se tienen registros, la frontera simbólica de las 400 partes por millón (ppm). El consenso científico aconseja no superar dicha frontera para evitar que el aumento de temperaturas medias desestabilice el sistema climático. Cuanto mayor sea la temperatura alcanzada, el impacto del cambio climático será peor.
Xavier Labandeira, catedrático de Economía de la Universidad de Vigo y autor principal del quinto informe de evaluación del IPCC, indica que “podremos mantener el aumento de temperatura por debajo de los 2 ºC con concentraciones menores a 450 ppm. Aun en el caso de que se consiga, el impacto del cambio climático será probablemente muy elevado”.
El informe del IPCC señala que para contener la concentración de GEI a un máximo de 450 ppm, habría que reducir entre un 40% y un 70% las emisiones en el periodo 2010-2050 con el fin de alcanzar el cero de emisiones a finales del presente siglo. En el caso de lograrlo, las probabilidades de limitar a 2 ºC la subida de la temperatura media del planeta serían del 66%, estiman los expertos.
Manola Brunet, directora del Centre for Climate Change (C3) de la Universitat Rovira i Virgili (Tarragona) y presidenta del Grupo de Expertos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), explica que muchos científicos creen que si no se ejecutan ya políticas decididas de reducción de las emisiones, es más probable que el aumento de temperaturas sea de entre 3 a 5 ºC.
El expediente publicado es el tercero de los tres informes de los grupos de trabajo que, junto con un documento de síntesis que se publicará en octubre, constituyen el Quinto Informe de Evaluación del IPCC sobre el cambio climático. En esta trilogía sus autores demuestran que el cambio climático es causado de forma “inequívoca” por los seres humanos y que, sin control, constituye una grave amenaza para las personas y podría provocar guerras y migraciones masivas.
Luchar contra el cambio climático, bueno para la economía
El aumento de las emisiones de GEI se debe sobre todo a las actividades humanas basadas en el consumo de combustibles fósiles. Este hecho es utilizado por los escépticos del cambio climático para argumentar que las medidas contra este problema, además de innecesarias, frenan el desarrollo económico.
El informe asegura que luchar contra el cambio climático beneficia a la economía de dos maneras. Por un lado, porque cuanto más tarde se lleven a cabo las medidas para luchar contra este problema, el coste y las pérdidas económicas serán mayores. Por otro lado, porque la implantación de las medidas necesarias traerá diversas ventajas, como la reducción de la contaminación o la mejora de la seguridad energética.
Cómo evitar un cambio climático catastrófico
Según los expertos del IPCC, todavía estamos a tiempo de evitar males mayores, si se ponen ya en marcha una amplia gama de medidas tecnológicas y cambios de comportamiento:
• Reducir el consumo de energía y aumentar la eficiencia.
• Ralentizar la deforestación y plantar nuevos bosques.
• Contribuir a un desarrollo sostenible de la población mediante el acceso a fuentes de energías limpias y que reduzcan la contaminación del aire. La energía nuclear se incluye como una opción de “bajo carbono maduro” (no emiten CO2), pero recuerda los inconvenientes en cuanto a seguridad o gestión de sus residuos.
• Captura y almacenamiento de carbono. El expediente incorpora estas tecnologías, que atrapan el CO2 para luego enterrarlo, pero las considera no probadas a gran escala y que pueden ser muy costosas.